por el pastor John Fredericksen
La Sociedad Bíblica Bereana (Berean Bible Society) publica diariamente en su sitio web artículos devocionales con el nombre Daily Transformation, y más recientemente su versión en español, Transformación Diaria, a los cuales puede suscribirse siguiendo los enlaces anteriores. En 2T15, publicamos traducciones al español de dichos artículos, con la finalidad de poner el mensaje de la gracia de Dios al alcance de los hermanos en Cristo de habla hispana. Sea de bendición para su vida.
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Cuando O. J. Simpson fue acusado de asesinar a su esposa, Nicole Brown Simpson, y a Ron Goldman, contrató a un equipo de defensa de alto perfil, al que a menudo se hace referencia como el “Dream Team”. Robert Shapiro y Johnnie Cochran lo dirigieron. También incluía a F. Lee Baily, Alan Dershowitz, Robert Kardashian, Shawn Holley, Carl E. Douglas y Gerald Uelman, con dos abogados más especializados en pruebas de ADN: Barry Scheck y Peter Neufeld. Su trabajo era defender hábilmente el caso de su cliente ante un juez y un jurado con el fin de obtener un veredicto favorable.
En muchos sentidos, cada cristiano tiene el deber similar de convertirse en un hábil defensor de otros creyentes, representándolos ante el Juez de toda la humanidad, Dios Todopoderoso, y en ello buscando obtener un resultado favorable. De hecho, es nuestro deber sagrado. El profeta Samuel les dijo a sus compañeros judíos: “… lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros…” (I Samuel 12:23 - RV1960). También debemos notar que Dios a menudo responde las oraciones de sus santos por otros creyentes. Mientras Pedro estaba encarcelado por predicar a Cristo, “… la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él” (Hechos 12:5). El Señor intervino enviando un ángel para liberar a Pedro (Hechos 12:6-11). Asimismo, el apóstol Pablo dijo que había sido librado de la muerte cuando era intensamente perseguido (II Corintios 1:10), porque sus compañeros santos habían estado “cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración” (II Corintios 1:11). Cuando más tarde fue encarcelado por proclamar a Cristo, aseguró a los creyentes en Filipos: “Porque sé que por vuestra oración… esto resultará en mi liberación” (Filipenses 1:19). Además, el apóstol Pablo oró personal y regularmente por las necesidades de los demás. Les dijo a los santos de Éfeso que después de enterarse de su fe en Cristo, “no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones” (Efesios 1:16). Si bien Filipenses 4:6 nos asegura que podemos orar por cualquier cosa, es digno de mención que cuando Pablo oró por otros, principalmente oró por su crecimiento espiritual (Efesios 1:17-20). También debemos seguir este patrón cuando oramos por los demás.
Ha sido una gran bendición que este escritor haya tenido un “equipo de ensueño” de fieles guerreros de oración que lo representen ante el trono de la gracia en sus momentos de necesidad. Atribuyo protección, provisión y habilitación divinas a su oración intercesora. Hoy, comienza a convertir en un hábito diario orar por las necesidades de los demás. ¡Tus oraciones hacen la diferencia!
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